Ir al contenido principal

Destacados

Cuando la batalla termina

  Voy a contarte algunas historias para ver si te identificas con ellas. Jamás me olvidaré de una paciente que un día me dijo: “Creo que pasé años corriendo de mi pasado.” Corría varios kilómetros y durante mucho tiempo aquello había formado parte importante de su vida. No era que correr estuviera mal. Lo que empezó a comprender fue la función emocional que también había tenido para ella: mantenerse en movimiento, descargar, no detenerse demasiado frente a aquello que dolía. Hoy otra paciente me la recordó. Me decía que últimamente ya no sentía las mismas ganas de pasar dos horas en el gimnasio. Y eso empezaba a preocuparle, “¿Será que me estoy desmotivando?” Al explorar un poco más, descubrimos que el gimnasio seguía siendo algo saludable para ella, pero durante mucho tiempo también había funcionado como un espacio de escape, no tenía que dejarlo, la diferencia era que ahora podía elegir. Ir si quería. Y si un día prefería descansar, caminar, leer, compartir con alguien o simpl...

Manejo del conflicto con un hijo o hija adolescente.


En el día a día la carga laboral y las diferentes situaciones estresantes tienen un impacto en las relaciones con los hijos, en los cuales se llega a discutir por cosas mínimas,se sobre pasan los límites del respeto e incluso se llega a la agresión física hacia nuestros hijos.

El castigo físico no es la mejor opción o solución y cuando se hace se debe hacer con las emociones equilibradas o conscientes no por enojo. 

Lamentablemente y sabiendo que es controversial me atrevo a decir que: 

Crecimos en un mundo donde la faja y el grito eran los modelos de crianza. Sin embargo eso dejó grandes heridas en las personas y por eso hoy en día hay tantos casos de mujeres y hombres en estados depresivos, con vacíos emocionales e incluso trastornos de personalidad.

Cuando tengas situaciones difíciles con tus hijos en los que se sobrepasen los límites, es de suma importancia abordarlo asertivamente.

Puedes seguir esta ruta:

1- Aparta un tiempo de tu agenda e invítalo a un lugar donde puedan hablar a solas. 

2- Expresa una disculpa por tu comportamiento y deja en claro que nada  justifica que no hayas tenido el control de tus emociones. 

3- Pregunta y muestra interés de  cómo se siente, deja que exprese e identifique sus emociones con respecto a lo ocurrido.

4- Explora o pregúntale directamente que considera el o ella que ocasionó el conflicto.

5- Plantéale tu posición también y pregúntale si está de acuerdo que ambas partes se salieron de control.

6- Busquen soluciones en conjunto puedes decirle ¿Que crees que podemos hacer para mejorar?.

7- Establezcan acuerdos en donde se integren las opiniones de ambas partes.

8- Vuelve a preguntar, cómo te sientes. Así identifica la emoción y la expresa.

9-Reafirma que sabes que cometes  errores pero que estás ahí para ir mejorando, explícale que estás en el proceso diario de dar lo mejor de ti para él o ella y no olvides dejarle en claro tu gran interés y deseo siempre de lo mejor para su vida.

10- Por último dile cuánto lo amas,abrázalo y hazle sentir confianza y seguridad pero sobre todo hazlo sentir amado, aceptado y valorado. 

Hoy en día es necesario aprender que la ruta de crianza es con amor y reglas . Mientras ponemos las reglas, límites y consecuencias claras y a la vez damos amor todo fluye en positivo con los hijos .

La manera en cómo manejamos los conflictos o el estilo de crianza que aplicamos con nuestros hijos tiene un gran impacto en el desarrollo de su autoestima.

- Psicóloga Heidy Ubeda 

Comentarios

Entradas populares