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Mostrando entradas de enero, 2026

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¿Por qué me cuesta tanto soltar?

No puedo soltar Hay relaciones que terminan, pero emocionalmente continúan. La persona ya no está, la relación cambió o incluso sabemos racionalmente que ese vínculo no nos hacía bien. Sin embargo, seguimos pensando, esperando, revisando, recordando o imaginando cómo habría sido si las cosas hubieran ocurrido de otra manera. Y entonces aparece una pregunta que escucho con frecuencia: “Si sé que no me conviene, ¿por qué me cuesta tanto soltar?” Porque entender algo con la razón no significa que emocionalmente ya estemos preparados para dejarlo ir. A veces no extrañamos solamente a la persona Imaginemos a alguien que lleva meses intentando cerrar una relación. Sabe perfectamente por qué terminó, puede enumerar las discusiones, las decepciones y todas las veces que sintió que recibía menos de lo que necesitaba. Sus amistades le dicen: “Ya deberías superarlo.” Incluso esa persona se lo repite: “Yo sé que esto no era para mí.” Pero basta una canción, una fotografía o un mensaje inesperad...

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