Ir al contenido principal

Destacados

Autosabotaje: la trampa psicológica que te impide avanzar aunque quieras

  Autosabotaje: la trampa psicológica que te impide avanzar aunque quieras Hay conversaciones que parecen simples, pero abren puertas profundas. Una de estas mañanas, mi esposo y yo hablábamos con calma, revisando algo que nos llamó la atención a ambos: cómo había cambiado nuestra forma de manejar los conflictos. No siempre fue así. En un inicio, cuando algo nos confrontaba, entrábamos en una dinámica muy clara: Yo me ponía triste, él se enojaba. Su enojo profundizaba mi tristeza, mi tristeza aumentaba su enojo. Sin darnos cuenta, nos convertíamos en estímulo uno del otro. No sabíamos cómo ponernos de acuerdo en temas que nos frustraban, nos separaban y nos alejaban emocionalmente. Y eso dolía, porque nuestra relación ha sido algo que hemos intentado construir con intención, paso a paso. Sin embargo, en esos momentos, ambos poníamos el freno. Nos autosaboteábamos, no por falta de amor, sino por falta de conciencia sobre cómo reaccionábamos cuando algo nos tocaba profundo. Mientras...

El mito de la productividad sin descanso: la psicología detrás del agotamiento profesional

 

El mito de la productividad sin descanso: la psicología detrás del agotamiento profesional

La productividad sin descanso es como intentar conducir un carro sin detenerte jamás a cargar combustible.

Al inicio parece que todo va bien: el motor responde, el camino avanza, la meta se ve clara. Pero poco a poco algo empieza a fallar. El carro sigue andando… hasta que un día simplemente se detiene. No porque no quiera avanzar, sino porque ya no puede.

Durante mucho tiempo creímos que el cuerpo humano funcionaba distinto, que podíamos exigirnos sin pausa, que descansar era opcional, que parar era rendirse.

Yo misma he caído en ese mito. He sido de las personas que aman lo que hacen, que se comprometen, que sostienen procesos emocionales, que están disponibles, que quieren dar siempre un poco más. Y justamente por amar mi trabajo, durante un tiempo no noté que me estaba exigiendo por encima de mis propios ritmos.

No era falta de pasión, era exceso de entrega sin recuperación.

Seguía funcionando, cumplía, acompañaba, pensaba, creaba. Pero algo dentro de mí empezó a apagarse lentamente.

Recuerdo claramente una mañana, me senté frente a lo que tenía que hacer ese día… y no podía empezar. No porque no supiera qué hacer, sino porque mi cuerpo estaba cansado antes de comenzar, la mente quería avanzar, pero el cuerpo no respondía.

Ahí entendí algo importante: no estaba desmotivada, estaba agotada. Había confundido compromiso con sobreexigencia, había normalizado el cansancio, había dejado el descanso para “después”, sin darme cuenta de que ese después nunca llegaba.

El descanso no es una recompensa, es una necesidad biológica y emocional. Cuando no se respeta, el cuerpo entra en modo supervivencia y desde ahí no se crea, no se lidera, no se disfruta.

La solución no fue hacer menos por desinterés, fue:

  • Hacer pausas con conciencia.
  • Escuchar mis límites.
  • Volver a un ritmo más humano.

Hoy tengo algo muy claro: nadie puede ser verdaderamente productivo si vive agotado.

El mito de la productividad sin descanso nos ha hecho creer que siempre podemos dar más,cuando en realidad lo que necesitamos es recuperar.

Descansar no te quita enfoque, te lo devuelve. No te aleja del propósito, te reconecta con él. Y cuando una persona descansa sin culpa, trabaja con más claridad, más presencia y más sentido.

El verdadero rendimiento no nace del cansancio sostenido, nace de un cuerpo y una mente que se sienten cuidados.

Si esto resonó contigo, quizá no es casualidad. Tal vez tu cuerpo también te está pidiendo una pausa, un ritmo más humano, un descanso sin culpa.

A veces no necesitamos esforzarnos más, necesitamos escucharnos mejor.

Reflexiona:

  • ¿En qué momento te diste cuenta de que el cansancio ya no era normal?
  • ¿Qué te ha ayudado a recuperar tu energía sin perder tu compromiso?

Hablar de esto también es una forma de cuidarnos. Y cuando empezamos a hacerlo, algo dentro de nosotros y de nuestras culturas de trabajo empieza a cambiar.

@psicologa_heidy.ubeda | +505 7683 3661 | psicologaheidyubeda.com

Comentarios

Entradas populares