Ir al contenido principal

Destacados

Autosabotaje: la trampa psicológica que te impide avanzar aunque quieras

  Autosabotaje: la trampa psicológica que te impide avanzar aunque quieras Hay conversaciones que parecen simples, pero abren puertas profundas. Una de estas mañanas, mi esposo y yo hablábamos con calma, revisando algo que nos llamó la atención a ambos: cómo había cambiado nuestra forma de manejar los conflictos. No siempre fue así. En un inicio, cuando algo nos confrontaba, entrábamos en una dinámica muy clara: Yo me ponía triste, él se enojaba. Su enojo profundizaba mi tristeza, mi tristeza aumentaba su enojo. Sin darnos cuenta, nos convertíamos en estímulo uno del otro. No sabíamos cómo ponernos de acuerdo en temas que nos frustraban, nos separaban y nos alejaban emocionalmente. Y eso dolía, porque nuestra relación ha sido algo que hemos intentado construir con intención, paso a paso. Sin embargo, en esos momentos, ambos poníamos el freno. Nos autosaboteábamos, no por falta de amor, sino por falta de conciencia sobre cómo reaccionábamos cuando algo nos tocaba profundo. Mientras...

Cuando el amor toca una herida que aún no está lista para sanar

 

Cuando el amor toca una herida que aún no está lista para sanar

Hace unos años, en consulta, escuché una frase que se me quedó grabada: “No entiendo por qué mi forma de amar incomoda… si solo estoy siendo genuinamente buena.”

Lo dijo una paciente con lágrimas en los ojos, luego de intentar sostener una relación con alguien que claramente no estaba listo para recibir amor. Y no porque no lo quisiera… sino porque no sabía qué hacer con algo que no dolía.

Una escena común en terapia

En terapia, vemos esta escena emocional una y otra vez:

Una persona con amor disponible, claro y paciente. Y otra con heridas no resueltas que interpreta el afecto como amenaza. Ambas con historias reales, válidas, pero con ritmos profundamente distintos.

Desde la psicología clínica, sabemos que quienes han crecido en entornos con apego inseguro, abandono emocional o experiencias traumáticas, muchas veces asocian el amor con alerta, defensa o sacrificio personal. Por eso, cuando alguien llega con una propuesta de vínculo sano, eso mismo puede convertirse en un disparador.

No es que haya algo malo en el amor que das, sino que hay algo no resuelto en quien lo recibe.

¿Qué suele pasar en estos vínculos?

  • La persona emocionalmente herida interpreta tus límites como rechazo.
  • Confunde tu honestidad emocional con crítica.
  • Se siente invadida cuando te preocupás genuinamente por su bienestar.

Como no ha aprendido a recibir cuidado sin sospecha, la relación se vuelve un terreno de confusión. Y vos, que amás, empezás poco a poco a minimizarte: Dudás de lo que sentís, adaptás tu forma de expresarte, reprimís tu espontaneidad… hasta que te perdés de vos.

Desde la psicología humanista

El amor no salva cuando no hay una decisión interna de sanar. El amor puede inspirar, acompañar, motivar… pero no puede hacer el trabajo emocional que la otra persona necesita asumir.

Y ahí es donde muchas veces te podés perder. Confundís amor con sacrificio, permanencia con compromiso, contención con deber.

Una reflexión si estás amando desde el cansancio

Si hoy estás en una relación donde te sentís emocionalmente agotado/a, te invito a preguntarte:

  1. ¿Estás siendo tú o estás adaptándote para no incomodar?
  2. ¿Estás queriendo ayudar desde el amor o intentando salvar desde la ansiedad?
  3. ¿Tu cuidado es correspondido con reciprocidad emocional o con resistencia pasiva?
  4. ¿Tu historia te enseñó que amar implica renunciar a ti?

Tres recordatorios terapéuticos

  • Amar no implica desaparecer.
  • El amor sano no se construye desde la herida, sino desde la conciencia.
  • A veces, el acto más amoroso es darte permiso para soltar sin culpa.

Esto no es un llamado a abandonar a quien sufre, sino a amar sin traicionarte. A sostener tu luz incluso cuando el otro aún no sepa cómo habitar la suya. Y a entender que no toda historia que empieza con amor termina siendo hogar.

¿Te ha pasado? ¿Desde qué lugar aprendiste a amar: desde la calma o desde la reparación?

Te leo.

@psicologa_heidy.ubeda | +505 7683 3661 | psicologaheidyubeda.com

Comentarios

Entradas populares