Ir al contenido principal

Destacados

Autosabotaje: la trampa psicológica que te impide avanzar aunque quieras

  Autosabotaje: la trampa psicológica que te impide avanzar aunque quieras Hay conversaciones que parecen simples, pero abren puertas profundas. Una de estas mañanas, mi esposo y yo hablábamos con calma, revisando algo que nos llamó la atención a ambos: cómo había cambiado nuestra forma de manejar los conflictos. No siempre fue así. En un inicio, cuando algo nos confrontaba, entrábamos en una dinámica muy clara: Yo me ponía triste, él se enojaba. Su enojo profundizaba mi tristeza, mi tristeza aumentaba su enojo. Sin darnos cuenta, nos convertíamos en estímulo uno del otro. No sabíamos cómo ponernos de acuerdo en temas que nos frustraban, nos separaban y nos alejaban emocionalmente. Y eso dolía, porque nuestra relación ha sido algo que hemos intentado construir con intención, paso a paso. Sin embargo, en esos momentos, ambos poníamos el freno. Nos autosaboteábamos, no por falta de amor, sino por falta de conciencia sobre cómo reaccionábamos cuando algo nos tocaba profundo. Mientras...

Cuando una mujer se atreve a hablar desde el alma


 Cuando una mujer se atreve a hablar desde el alma

“Yo no quería discutir. Solo quería que me escuchara. Que supiera cómo me siento… pero todo terminó peor.”

Así comenzó la sesión de Lucía. Una mujer que durante días había ensayado en su mente cómo decirlo. Quería hablar desde el amor, no desde el enojo. Desde la esperanza, no desde la queja. Lo que buscaba no era pelea, era conexión. Pero cuando por fin reunió el valor para abrir su corazón… él se cerró.

Se defendió. Se irritó. Cambió el tema. Y, como suele pasar, lo importante dejó de ser lo que ella dijo para convertirse en cómo lo dijo. La conversación giró sobre su tono, sus palabras, el momento… y no sobre su dolor.

Así, su necesidad de ser escuchada quedó silenciada por su reacción. Y eso… duele. Porque lo que más lastima no es la discusión, sino el mensaje que se queda flotando después:

“Tus emociones son un problema.” “Tu dolor interrumpe mi paz.” “Tu voz incomoda.”

No es demasiado pedir ser tratada con cuidado

Cuando una mujer habla, no está buscando culpables. Está pidiendo ser mirada con respeto. Escucharla con atención es una forma de amarla. Validarla no significa estar de acuerdo con todo, sino tener la disposición de comprender cómo se siente.

Pero cuando en lugar de validación recibe evasivas, ironías o ataques… Comienza a apagar partes de sí misma para que la relación no se rompa, sin darse cuenta de que quien se va rompiendo es ella.

Y lo más peligroso es que llega a dudar de su propia sensibilidad: "Quizás estoy exagerando..." "Tal vez no es tan grave..." "Mejor me lo guardo…"

Pero en el fondo, lo sabe: esto sí importa. Porque el amor sin cuidado emocional no es amor pleno, es desgaste disfrazado de costumbre.

¿Sabías que más del 65% de los conflictos en pareja no tienen que ver con el problema en sí, sino con cómo se responde cuando uno de los dos expresa su malestar?

Este dato, respaldado por investigaciones como las del Dr. John Gottman, nos recuerda que lo que desgasta no es el conflicto, sino la falta de escucha afectiva, la invalidación y la desconexión emocional.

La mayoría de las discusiones importantes no inician como peleas. Inician como intentos de conexión emocional mal recibidos.

Hablar del dolor es un regalo

Cuando una mujer se atreve a hablar de lo que la lastima, está diciendo: “Todavía me importa.” “Quiero crecer contigo, no sin ti.”

Ese momento, aunque incómodo, es una oportunidad para sanar. Una invitación a mirar juntos lo que se está rompiendo, no para culparse, sino para cuidarse.

Porque escuchar con responsabilidad afectiva no te hace débil. Te hace presente. Te hace humano. Te hace compañero.

Y si tú eres ella…

Y si tú eres de las que ha callado para no incomodar, de las que duda si tiene derecho a sentirse como se siente, de las que se cuestiona si pedir amor con cuidado es pedir demasiado… No olvides esto:

Tu emoción no es demasiado. Tu sensibilidad no es un defecto. Tu voz merece espacio.

Y quien te ame de verdad, lo sabrá reconocer.

@psicologa_heidy.ubeda | +505 7683 3661 | psicologaheidyubeda.com

Comentarios

Entradas populares