Ir al contenido principal

Destacados

GENERACIÓN AGOTADA: LA FATIGA EMOCIONAL COMO EPIDEMIA SILENCIOSA

  GENERACIÓN AGOTADA: LA FATIGA EMOCIONAL COMO EPIDEMIA SILENCIOSA Hay un tipo de cansancio que no se quita durmiendo... Hace poco recibí a un paciente cuya primera frase me dejó pensando: “Mi médico me dijo que si no venía a terapia, no me atendía más.” Me impactó, pero al mismo tiempo, entendí perfectamente la postura del médico. Mientras avanzábamos en la conversación, empezó a contarme su rutina: trabajo, responsabilidades, compromisos, personas que dependían de él… todo funcionando, todo en orden. Era de esas personas que, desde afuera, parecen poder con todo, pero algo no cuadraba. Había agotamiento, había descontento, había una sensación constante de cansancio que no lograba explicar. Ya había intentado entenderlo desde lo físico. Pensó que era el trabajo, el estrés, las responsabilidades. Incluso había buscado respuestas médicas, pero no había una explicación clara. Y es que muchas veces buscamos respuestas en el cuerpo… cuando lo que está pidiendo atención es el mundo emo...

¡Lo mejor está por venir!


Si te preguntaran cómo hiciste para levantarte después de haber caído hasta lo mas profundo del dolor... ¿Qué dirias?

Realmente las respuestas más comunes son estas tres:
  • Ni yo sé.
  • Con ayuda de...
  • Yo me esforcé.

Profundicemos un poco.

1. Ni yo sé: 

A veces no tenemos la mínima idea de donde sacamos fuerzas para levantarnos y es por que en medio del dolor inconscientemente nace la automotivación, aquel impulso que te dicta vamos levántate, tienes que hacerlo.

2. Con ayuda de:

En ocasiones nos damos cuenta hasta que ya estamos mejor que las personas, el destino, la vida o Dios puso en nuestro camino como un ángel que llega a tendernos la mano y cumplen un papel de empuje en nuestras vidas esas quizás esas personas se quedan mucho o poco tiempo pero han logrado el propósito en tu vida.

3. Me esforcé:

Es muy positivo este reconocimiento ya que en medio del dolor o una situación difícil de esas que te quebrantan hasta lo mas profundo de tu ser descubrimos habilidades y destrezas que desconocíamos y nos apoyamos de fortalezas que estaban ahí  pero que no utilizábamos.

De todas las situaciones podemos salir, de toda caída te puedes levantar. Solo nunca olvides que tu puedes.

          Psicóloga Heidy Ubeda  

               


Comentarios